¿Has escuchado alguna vez la expresión “lo que viene conviene”?


La primera vez que la escuché pensé que era un dicho sin fundamento.


Pero, con el pasar de los años he comprendido que este dicho encierra toda una filosofía de vida. Una filosofía que conlleva confiar en la vida, una confianza en que todo aquello que nos va pasando tiene un “para qué”, un sentido, aunque en el momento que nos está pasando no alcancemos a saber cuál es.


Por supuesto, hay veces que “lo que viene” nos duele, nos descoloca e incluso nos rompe el corazón. Y, no se trata de justificarlo, resignarse a ello ni decir que estás de acuerdo; significa reconocer lo que en cada momento está pasando y vivirlo sin añadir la arrogancia de nuestros pensamientos queriendo que la vida se ajuste a nuestros deseos.


Significa reconocernos parte de este universo y, como tales, estamos sometidos a las mismas leyes y dinámicas que en el universo ocurren.


Este ser parte de algo tan grande como el universo nos permite sentirnos poderosos y a la vez humildes. Poderosos porque tenemos toda su fuerza y humildes porque nos ayuda a relativizar nuestro lugar en el mundo.


Este “lo que viene conviene” nos invita a perseguir nuestros sueños de una manera acompasada con la vida.


Nos invita a vivir, aprendiendo de cada cosa que nos pasa para conocernos cada día mejor y que ese sueño que perseguimos sea realmente “nuestro sueño”.


Y, a ti ¿qué te provoca esta expresión? Me encantaría que me lo contaras.