Naturaleza, ¡más maestra!

¡Vaya calor que está haciendo!


El otro día escuché un vídeo de Joaquín Araujo, naturalista, agricultor, divulgador de temas filosóficos, ecológicos, … Una persona comprometida.


Y me pareció muy interesante, así que he transcrito unos minutos de este vídeo, para que puedas disfrutar de su lectura tanto como lo hice yo.


Una persona del público le hace a Araujo una pregunta y él responde:


“¿Podrías decirme qué te puede llegar a enseñar la soledad?


La soledad es una señora bellísima que está totalmente enamorada de uno,

que cuenta las historias más fascinantes, y que además te permite escuchar

los otros lenguajes de la vida y el que, probablemente, menos practicamos los seres humanos desde que decidimos vivir sumergidos en el ruido.


La soledad te deja charlar contigo mismo, te deja escucharte a ti mismo, te deja pensar en el sentido que tiene la vida y tu propia vida.


Te deja dedicarle tiempo a intentar comprender por qué el saltamontes hace esto, o por qué hay un murmullo en las hojas de los árboles que, a lo mejor, está inventando la música.


Te deja ver amanecer como si fueras el primer ser vivo que ve amanecer.


La soledad te deja estar en compañía de las infinitas ofertas de la belleza.


Y piensa una cosa, si no sabes estar solo nunca serás libre del todo.


Igual que te he contado todo esto, te diría que puedo definir de la misma forma la compañía.


Lo que pasa es que la hemos excluido, yo no puedo vivir sin una determinada

forma de comunicación, no puedo vivir sin que haya personas que me quieran, sin querer yo a otras personas.


No puedo vivir sin estar ante personas como vosotros. Es decir, yo si salgo de la soledad, ¿sabéis por qué es? Para contároslo, para contar todas las muchas cosas que me ha contado la soledad.


Lo que pasa es que la compañía y, sobre todo, la compañía organizada, jerárquica y, muchas veces, burocrática, institucional, es extraordinariamente limitadora de tu propia capacidad de ir para acá, o de ir para allá, de hacer exactamente lo que te apetezca en cualquier momento.


Nos conducen por demasiadas vías estrechas.


Deberíamos ser capaces de armonizar, ser capaces de estar solos y ser capaces de estar muy acompañados.


A veces cabe la crítica al amontonamiento masivo que se está produciendo en las macro urbes del mundo, porque es un elemento en que se entrecruzan tal cantidad de cuestiones que, al final, la mejor palabra que define a esa forma de vivir es "mucho ruido", "muchas interferencias".


Esto es lo que tenemos que lograr, saber vivir en compañía y saber vivir en soledad.


La soledad es una gran maestra, y la naturaleza es todavía más maestra, porque cuando estás en soledad con la naturaleza es cuando más cosas te cuenta.”


Minuto 30:33 del vídeo https://youtu.be/iSEerT8QRb0


Espero que este texto te haya resultado sugerente e inspirador. Y me encantaría leer tus comentarios.


¡Todo empieza hoy, todo empieza en ti!

Te acompaño