¿Qué harías si cada día ingresaran en tu cuenta 86.400 €?

Imagina que existe un banco que cada mañana ingresa en tu cuenta la suma de 86.400 €. Pero, no pasa nada de dinero al día siguiente, cada noche borra cualquier cantidad que no usaste durante el día. ¿Qué harías? ¡Retirar cada día hasta el último euro, por supuesto!


Cada uno de nosotros tiene ese banco. Su nombre es tiempo. Cada mañana, este banco te acredita 86.400 segundos y cada noche borra y da como pérdida cualquier cantidad de ese crédito que no has invertido en algo de provecho.


Sea lo que sea el tiempo, lo que importa de verdad es cómo eres capaz de gestionar adecuadamente el tuyo propio, teniendo para ello que conciliar los diversos ámbitos de tu vida. No hay fórmulas magistrales ni remedios universales, pero sí estilos de conducta que pueden ayudarte a conseguirlo de forma exitosa.


Disfrutar de tu vida supone saber disfrutar de tu tiempo, de tu día a día.

Parece un tópico, pero lo que está en juego cuando intentas acertar con la gestión de tu tiempo, es tu propia felicidad, el disfrute de tu propia vida. Algo a lo que todos aspiramos.


“La administración del tiempo no está en vigilar nuestro reloj constantemente y controlar horas, minutos y segundos, en mantener horarios rígidos, o en completar cualquier tarea en el menor tiempo posible. Si no en administrar adecuadamente nuestras acciones.”


En la antigua Grecia, Platón proponía un uso del día equilibrado, en el que además del negocio no faltaban los placeres del alma, los «divinos ocios», en que el teatro, la pintura, la oratoria, la lectura, etc., es decir, la formación profunda del alma, hallara su alimento diario.


Ha pasado mucho tiempo desde esta propuesta de Platón, pero la necesidad de equilibrar nuestra vida sigue presente.


Y tú ¿alimentas tu alma?