Tus hijos no son tus hijos

Es un precioso poema de Khalil Gibran, que me inspiró cuando era joven y lo sigue haciendo ahora que ya soy mayor.


Y, hoy quiero compartirlo contigo.


Podemos tener hijos reales y aplicarnos en vivir este poema con y por ellos.


Y, también, podemos considerarnos nuestros propios hijos y esforzarnos:

  • en ser nuestros mejores arqueros,

  • en reconocer que la vida ni retrocede ni se detiene en el ayer,

  • en disfrutar del misterio que somos para nosotros mismos,

  • en saber que somos hijos e hijas de la vida, es decir, somos vida.

  • en vivir.



Tus hijos no son tus hijos,


son hijos e hijas de la vida,


deseosa de sí misma.




No vienen de ti,


sino a través de ti,


y aunque estén contigo,


no te pertenecen.




Puedes darles tu amor,


pero no tus pensamientos,


pues ellos tienen sus propios pensamientos.




Puedes abrigar sus cuerpos,


pero no sus almas,


porque ellos


viven en la casa del mañana,


que no puedes visitar,


ni siquiera en sueños.




Puedes esforzarte en ser como ellos,


pero no procures hacerles semejantes a ti,


porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer.




Tú eres el arco del cual tus hijos,


como flechas vivas,


son lanzados.




Deja que la inclinación,


en tu mano de arquero,


sea para la felicidad.




Khalil Gibran, poeta, filósofo y artista libanés




Espero que te haya gustado y te inspire y te motive tanto como a mi.